Ca l'Ambròs


Tanto el molino como el aserradero utilizaban la fuerza hidráulica del río Aigua d'Ora para abastecer a los habitantes de la zona de pan y madera. Por lo que este paraje, alejado de cualquier núcleo urbano, ha sido autosuficiente durante siglos. Estas instalaciones se pueden visitar dirigiéndose al molino miso, o a la casa contigua (la masía El Pujol).


Este es un buen sitio para pararse a comer y degustar, por ejemplo, la deliciosa longaniza artesana que elaboran. Es remarcable el puente románico que une el aserradero con la antigua escuela, rehabilitada ahora como un ecomuseo donde se pueden ver los utensilios típicos de la zona.